¿A quién va dirigido este método?



A todos los pacientes que sufren de manifestaciones alérgicas múltiples, desde las erupciones cutáneas más benignas, hasta las reacciones más graves como los choques anafilácticos, cualquiera que sea la naturaleza de los alérgenos responsables (sustancias alimentarías, medioambientales, animales, vacunas o medicamentos, tejidos, componentes químicos y materias diversas…).

 

De entre estas patologías que suelen estar relacionadas con un origen alérgico se encuentran el asma, el eccema, las jaquecas, la arritmia cardíaca, los dolores articulares y la artritis, trastornos hormonales, candidiasis, dolores y calambres abdominales, trastornos circulatorios, algunas formas de depresión y de dependencias y todo tipo de dolores difíciles de diagnosticar con medios tradicionales.

 

Los últimos avances de esta técnica (en la que se sigue investigando permanentemente) han demostrado resultados muy alentadores en algunos sujetos que sufrían déficit de atención, hiperactividad o autismo.

 

Igualmente, numerosos trastornos inmunitarios, el síndrome de fatiga crónica, la fibromialgia, como ciertas formas de esclerosis múltiple, enfermedades de Parkinson responden favorablemente a los tratamientos NAET.

 

Finalmente, la Dra. Nambudripad ha constatado muy a menudo que el hecho de que se acumulen varias alergias en una misma persona puede desencadenar la aparición de todos los síntomas que están asociados normalmente a otras enfermedades más o menos graves por un proceso de temible mimetismo.

Por ello, todo síndrome puede en ciertas circunstancias tener un origen alérgico por lo menos parcial.

 

Pruebas y tratamiento de las alergias

Existen diferentes maneras de practicar las pruebas alérgicas según la medicina occidental convencional. Se pueden enumerar de manera no limitativa, las « pruebas intradérmicas », « patch-tests », « scratch-tests » así como diversas pruebas serológicas como las pruebas « RAST » y « ELISA », gracias a los cuales se pueden identificar docenas de alérgenos durante una sola sesión o con solamente una extracción de sangre. En la mayoría de los casos, es necesario que los pacientes hayan estado expuestos anteriormente a las substancias consideradas para poder obtener resultados fiables.

 

Hasta recientemente, no existía un método realmente satisfactorio para poder tratar las alergias. La desensibilización por medio de inyecciones en cantidades infinitamente pequeñas de substancias alergizantes sobre un periodo de tiempo de varios meses hasta varios años, ha sido el único modelo seguido por los alergólogos. Esta manera de proceder puede ser eficaz para ciertas personas y para ciertas alergias, pero está lejos de constituir una panacea, particularmente en el sector de las alergias alimentarías.

 

Otra vía consiste en la toma de medicamentos, antihistamínicos o esteroides, con el fin de controlar los síntomas alérgicos. Por desgracia, este método no trata la causa de la alergia y, muy a menudo, puede generar graves efectos secundarios más tarde.

 

Hasta hoy, la opción más eficaz era, por consiguiente, evitar estrictamente la o las substancias alergizantes. Es, en los mejores de los casos, un ejercicio difícil de realizar que se revela no obstante imposible en ciertos casos. Sin embargo, de ahora en adelante existe una alternativa.