A propósito de la Autora


La Doctora Devi Nambudripad nació en India y pasó allí toda su infancia. Se instaló definitivamente en California en 1976. Como estuvo muy enferma desde que nació por multitud de alergias y de sensibilidades diversas (vivió varios años sin poder alimentarse más que con arroz blanco y brécol), se dirigió naturalmente hacia estudios de medicina para encontrar una solución a sus males.

 

En primer lugar, obtuvo un diploma de Enfermera (Registered Nurse), y siguió con estudios de acupuntura y medicina oriental consiguiendo un Doctorado (PhD). También es doctora en quiropráctica (D.C.) y kinesióloga, y, de ahora en adelante, Doctora en Medicina. En 1983, mientras que seguía buscando soluciones a sus problemas de salud, intentando combinar las diferentes disciplinas que estudiaba, se "tropezó" con un descubrimiento que le permitió desarrollar el método NAET.

 

Los Fundamentos del Método

La base de los conocimientos sobre los cuales se apoya este método es una combinación de elementos de alopatía, medicina oriental y acupuntura, quiropráctica, kinesiología y dietética.

La definición simple que da la Dra. Devi Nambudripad de la alergia es la siguiente: "Una alergia es una respuesta desfavorable de un individuo en el plano físico, fisiológico y/o psicológico ante la presencia de una o varias sustancias llamadas alérgenos". Sin embargo, para la mayoría de las personas, estas mismas sustancias son inofensivas o bien toleradas, y hasta útiles para la salud.

 

La Dra. Nambudripad trata de igual manera las alergias propiamente dichas – que implican la liberación de inmunoglobulinas de tipo E (IgE) en el organismo – y las intolerancias, sensibilidades o hipersensibilidades. Su técnica las identifica y las cura de la misma manera.


Tratando de profundizar y apoyándose en la teoría de la medicina oriental (cualquier cosa terrestre está rodeada por un campo de energía electromagnética), se ve que esta "respuesta desfavorable" se puede definir como un "desequilibrio de energía (del cuerpo) causado por el encuentro explosivo de dos o varias energías incompatibles".


Este "clash" crea entonces bloqueos de la energía en los meridianos (vías de energía vital) y cuando se acumulan los bloqueos pueden aparecer afecciones y patologías diversas. Las incompatibilidades o desequilibrios de energía capaces de provocar enfermedades y malestares diversos se consideran entonces sistemáticamente como sinónimos de "alergia" en el marco de este método.


Partiendo de este principio, se resalta además que un individuo puede ser potencialmente alérgico a "todo cuanto existe bajo el sol (hasta al sol por radiación)", incluso a sus propios órganos y tejidos.

 

Al buscar la identificación de las causas de estas reacciones, la Dra. Nambudripad fue a dar con un postulado esencial (comprobado por miles de casos tratados), según el cual la reacción alérgica está dictada de hecho por el cerebro según la percepción que tiene éste de la sustancia que está en juego. Al percibir a esta sustancia como una amenaza para el organismo, el cerebro da la orden al sistema inmunitario de que movilice sus defensas para luchar contra la "invasión", lo que se traduce por una reacción alérgica cuyas manifestaciones iniciales tienen como objetivo en general el de "ahuyentar al intruso".

 

Sin embargo, resulta que esta percepción suele ser errónea en la mayoría de los casos y que el cerebro nos traiciona provocando una respuesta inapropiada. La razón de este fallo de percepción podría tener que ver con alteraciones y mutaciones celulares que fueron instalándose al hilo de las generaciones y a la dificultad que tiene el organismo para adaptarse a un entorno en constante evolución (química, clima, alimentación industrial, tecnología…).


Por esta razón, las reacciones alérgicas suelen tener en general muy poca relación con las propiedades intrínsecas de las sustancias que las provocan. Por eso, hay sustancias que son sumamente alergénicas para ciertos individuos y totalmente inofensivas y hasta necesarias (como elementos nutricionales, por ejemplo) para otros.

 

Partiendo de esta teoría, la Dra. Nambudripad descubrió que una estimulación particular de las raíces del sistema nervioso simpático permite enviar un mensaje al cerebro que conduce a que éste eche para atrás en su percepción errónea de la sustancia precisa (lo que equivaldría a un "reset informático"). Este nuevo mensaje se imprimirá definitivamente tras la estimulación de varios puntos más de acupresión/acupuntura y requerirá que el/la paciente respeten reglas precisas durante cierto tiempo después del tratamiento.

 

Esta "reprogramación" es lo que constituye el meollo del tratamiento NAET propiamente dicho, que ha permitido validar ampliamente esta teoría desde hace más de quince años y con resultados tan satisfactorios como duraderos.


Después del tratamiento, la incompatibilidad, repulsión o "clash" de las energías desaparece por completo y ya no quedan huellas de alergia, sensibilidad o intolerancia cuando el paciente vuelve a entrar en contacto con la sustancia. NAET ataca de esta forma la causa de la alergia y no los síntomas provocados por ésta.